“Aprender y superarse”

Entrevista a Natali Santos: persona, productos, procesos y proyectos detrás de Cactus objetos

Elocuente, sincera, detallista y humilde. Así es Natali Santos, una de las diseñadoras de Cactus objetos. La entrevista, fijada hace un tiempo, debió posponerse porque Natali se fracturó la muñeca derecha. Fue un tropiezo, con fuertes implicancias en el trabajo, que le sirvió para tomar decisiones y replantearse varias cuestiones de su vida, en especial las relacionadas con el emprendimiento.

A pesar del dolor, de la escasa movilidad y del tiempo que le ha demandado la recuperación, Natali es muy positiva. “Cuando me sacaron la férula no podía mover la mano y sentí que se me caía el mundo. Después de unos días, hice toda la mímica del trabajo y me puse a hacerlo, pero no tenía fuerzas ni para abrir un frasco. Fue difícil, pero estoy en camino nuevamente”, expresa.

Dice que tuvo mucho tiempo para pensar y que sintió la falta de “la costura y del armado”. Extrañó el contacto con la producción mientras se recuperaba. Durante ese tiempo, recalculó y recapituló y hoy está en el camino de potenciar Cactus.

Con un espíritu provechoso y de innegable esfuerzo, la diseñadora relató su experiencia y los aprendizajes que ha cosechado en su vida de emprendedora. Habló de su historia, de los objetos que diseña y cose, y de los proyectos. Habló con fluidez y soltura, con amor y dedicación, con la entrega de quien deja cuerpo y espíritu en lo que hace.

“Soy artesana desde que tengo uso de razón”

“Soy Natali Santos, estudiante del Centro de Diseño y mamá de Maite (9 años) y Dante (2). Soy artesana desde que tengo uso de razón, de toda la vida. En casa no había nadie con un don así, salvo mi padre que era muy bueno para los arreglos del hogar”, se presenta. Agrega que fue un hogar en el que se la impulsó a desarrollar la creatividad a través de las manualidades, sin importar cuánto podía ensuciar.

Natali es de esas personas que crea todo el tiempo, más allá de los materiales con los que cuenta. Es un don que la acompaña desde siempre y que ahora, con orgullo, visualiza en Maite, su hija. La vida de emprendedora de Natali se inició en la adolescencia. “A los 12 años comencé a vender mis manualidades en un quiosco cerca de casa. Incursioné en todas las técnicas que pude conocer. No sé si calculaba bien los costos, creo que no, pero me fascinaba el hecho de que un adulto pagara por mi trabajo”.

A pesar de probar y dominar los más variados métodos en el rubro artesanal, aprendió a coser de grande, a los 19 años. Trabajaba en un taller y le enseñó Raquel, “una compañera, que destinó su hora libre durante un par de días. Me pagaron una deuda con una de las máquina de coser del taller y comencé a trabajar a fasón. Necesitaba el dinero y me animé”. Dice que, a prueba y error, aprendió y perfeccionó una técnica que hoy es fundamental para el emprendimiento.

Tiempo después comenzó a hacer bolsos y en 2014 nació Cactus objetos. “Conocí a Milagros Serra y entre las dos dimos vida a Cactus. Coincidíamos en la Feria Ideas +, ambas con bolsos. En aquel año, teníamos ganas de hacer algo nuevo y potenciamos el camino que habíamos recorrido en nuestros emprendimientos. A ambas nos apasionaba el estampado y decidimos que esa técnica sería nuestra diferenciación”.

Productos funcionales que transmiten trabajo y dedicación

Cactus ofrece bolsos, carteras y accesorios para mujeres. Después de un tiempo de investigación en conjunto, además de la experiencia anterior que cada una había cosechado, Natali y Milagros decidieron diseñar productos que se distinguen por el estampado a través de la serigrafía.

Son productos limpios, con un estilo bien definido, en los que las diseñadoras combinan colores lisos, estampados y mucho blanco. Utilizan algodón con apresto, ecocuero y herrajes. “Son productos funcionales que transmiten un relato: el trabajo que hay detrás. Se hace énfasis en los detalles, los que les gustan a las mujeres reales a las que se dirige Cactus”, acota Natali.

Dice que todo las inspira: la naturaleza, un paseo, el arte. “Buscamos crear objetos atemporales, aunque siempre tenemos algo nuevo para ofrecer y dar respuesta a las demandas. Ahora, por ejemplo, lanzamos una línea de mochilas”. Cactus sintetiza diversos valores: creatividad, diseño, artesanía, cuidado por el ambiente. “Reciclamos los estampados que no quedan perfectos, los usamos para el bies, por ejemplo. Siempre que podemos, damos nueva vida a una tela”.

Aprendizajes constantes

El proceso de elaboración de un bolso, cartera o accesorio comienza con un diseño ya ensayado y aprobado que se traduce en un molde con un estampado en particular, explica la diseñadora. “Cuando llega el momento de la producción, compramos el algodón, lo cortamos y achicamos. Después, se seca, se corta y se estampa”. Natali lo cuenta y explica con sus manos, dibuja en el aire el corte, muestra cómo se arma y el proceso de estampado que realizan a través de la serigrafía. Mientras sus manos se mueven para revelar el trabajo, describe con voz tenue, pero firme. Natali narra con convicción.

“En casa tengo montado un taller con máquinas fuertes que pueden coser estos bolsos”, agrega. “Pero nos quedó chico porque no nos daban las horas del día para producir, fundamentalmente en momentos en los que he compartido Cactus con la maternidad y con otro trabajo”. Entonces, desde el año pasado decidieron incorporar un taller que confecciona una parte de la producción. “Probamos muchos y finalmente encontramos uno con la calidad que nosotras buscamos. Fue muy difícil porque cuidamos las terminaciones, y por suerte estamos contentas con la elección que hicimos porque nos permite aumentar la producción. Es importante tercerizar cuando querés dar un salto”.

La materia prima, un elemento fundamental, la compran en Uruguay. Al respecto, Natali detalla las vivencias surgidas luego de buscar y seleccionar el proveedor cuidadosamente. “Un día llegamos y quien nos vendía el algodón nos avisó que no tenía más. Era noviembre, estábamos cerca de la feria de fin de año —nuestro gran momento— y nos quedamos sin material. Comenzamos a averiguar y encontramos otro proveedor. Hicimos las pruebas necesarias y funcionó. Pero puso en peligro nuestra producción. Por eso, ahora estamos pensando en buscar otro proveedor en la región, aunque desde el inicio queríamos favorecer a los proveedores nacionales”.

“Con los herrajes nos pasa lo mismo”, enfatiza la diseñadora. “Las tintas las compramos aquí, compramos los colores primarios y hacemos una carta propia que se basa en los ecocueros que hemos conseguido”. Agrega que “estas vueltas son aprendizajes constantes” porque así es la vida del emprendedor. Están los aprendizajes relacionados con los proveedores, los de las técnicas que utilizan y los de las ventas. Así, le ha tocado investigar sobre las redes sociales, cómo vender y promocionar los productos. “Siempre es aprender y superarse”, acota.

“Me gustaría tener un espacio propio en una tienda multimarca o también Sinergia Design que está muy tentador”

Llega el momento de hablar de las utilidades y de si es posible vivir de un emprendimiento así. Natali, con la misma sinceridad con la que abordó cada pregunta, responde: “Es muy difícil vivir de un producto que no es de extrema necesidad, pero si hacés las cosas bien, se puede. Y eso es lo que quiero. Después de la caída y fractura, decidí dedicarme a Cactus, no voy a volver a otro trabajo. Me encanta Cactus y es muy gratificante cuando alguien elige tu producto”. 

Se viene Instagram en Cactus, está en los planes más próximos de Natali. Sabe que cuenta con material gráfico suficiente y un gran amor por lo que hace. “Etsy también nos gustaría, pero somos conscientes de que necesitamos sostener una producción constante”. Además, agrega que les falta mucho en la comunicación de la marca,  entienden que “es súper importante, pero no hemos podido dedicarle el tiempo necesario”.

Menciona que necesitan un punto de venta más céntrico, una vidriera permanente. Dice que extraña el trabajo del local y de las ferias que desarrolló en otro tiempo. Agrega que le hace falta porque le gusta hablar con la gente, pero es consciente de que le quita tiempo al diseño y a la producción. Entonces, suspira y sueña… “Tendría que ser diferente. Me gustaría tener un espacio propio en una tienda multimarca o también Sinergia Design que está muy tentador”.

Pero aclara que, antes de dar estos pasos, deben estabilizar la producción. Y desarrollar otras líneas para desestacionalizar los bolsos que emergen en la primavera, fundamentalmente. Porque tienen que vender todo el año y como los textiles son su pasión, menciona que se “viene la línea hogar” que ya está a la venta en Facebook. Hay organizadores, individuales y senderos. Y tienen ganas de incursionar en una línea de escritorio con fundas para tabletas y computadoras. “Estamos trabajando en un modelo original que se adapte a la gran variedad de medidas y modelos del rubro”.

Además, para esta primavera-verano, Cactus innova en mochilas de mediano porte que, según Natali, son ideales “para la diaria, para viajar, para las que andan en bici, para ir a trabajar, para todo momento”. Al igual que los demás productos de la marca, las mochilas de Cactus transmiten energía y tienen encanto, porque “Cactus es un espíritu, más que una edad, son productos con personalidad, solo es cuestión de saber llevarlos”.

 

Encontrás Cactus objetos en:

Sietemilímitros Objetos
Facebook Cactus objetos
Feria Ideas + cada diciembre en el Parque Rodó (Montevideo)

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