La narrativa cafetera de San Francisco, una ciudad sibarita

Una cafetería no es un simple recinto en el que se ofrecen espressos, americanos y cortados, entre otros. Un café es un ámbito en el que se generan conversaciones, diálogos introspectivos y se recrea una narrativa en torno a una bebida que inspira y nuclea. Además, las cafeterías son expresiones de su tiempo y muestran las tendencias en curso (este es, seguramente, el atractivo periodístico más preponderante, amén de la posibilidad de desarrollar el gusto por el café).

Con esta perspectiva, en las siguientes líneas se muestra un recorrido por la escena cafetera de especialidad de San Francisco (California, Estados Unidos) que procura describir el temperamento del café en una ciudad mundana y sibarita. Estados Unidos es el mayor importador de café del mundo; un país en el que la industria de las cafeterías alcanzó en 2019, antes de la pandemia, la suma de 47,5 mil millones de dólares (Statista).

Las cafeterías y los consumidores. El público de las cafeterías de especialidad de San Francisco es muy diverso, con locatarios y turistas de todo el mundo (en 2021, la ciudad del Golden Gate recibió 14,8 millones de visitantes según el portal San Francisco Travel). La oferta es sumamente extensa con locales para tomar café al paso, los que se especializan solo en desayunos, los tipo cowork, grandes cafeterías para ir en grupos y las que invitan a una larga y cómoda estadía. La escena cafetera, que es exuberante, declara elocuentemente que tomar café es una condición intercultural e intergeneracional.

Horario. Los días de apertura y el horario de atención son una de las consecuencias más visibles de la pandemia del coronavirus. Las cafeterías de San Francisco, como las de otras tantas ciudades del mundo, lidiaron con escenarios cambiantes: servicios sin público, aforos en los locales y adaptación a los momentos de mayor afluencia. Los horarios todavía no se han normalizado y, en muchos casos, las cafeterías de especialidad abren solo de mañana o hasta media tarde. En la tardecita, escasean los locales que se dedican al café de especialidad.

Las bebidas. En las cafeterías de especialidad, el espresso es la bebida estrella y, para algunos especialistas (Geoff Watts, Intelligentsia Coffee), en la costa oeste se ha desarrollado el gusto por una bebida con notas más intensas que la preferida en la zona este (más parecida al estilo nórdico, con un tostado más liviano). El sabor y la intensidad del café de especialidad de San Francisco son muy parecidos a los que se desarrollan, en la actualidad, en el Río de la Plata.

En las mañanas, además de espressos, americanos y las opciones con leche, hay gran consumo de drip coffee (el café del día, preparado en máquinas automáticas). Y, al igual que en otras partes del mundo, surgen las bebidas estacionales. En la primavera y verano 2022, el tumeric coffee, con cúrcuma, es una de las figuras estelares.

La carta que acompaña los cafés. Las vitrinas en las que se despliegan los alimentos salados y dulces suelen diferenciarse entre los locales. Es evidente el interés por desarrollar una identidad con propuestas específicas. Hay cafeterías con pastelería clásica francesa, solo panes de masa madre, preparaciones de Asia o India, por ejemplo. Las cartas no son abundantes, pero sí muy tentadoras.

El servicio. Los pedidos se realizan en la caja, casi no existe el servicio a la mesa en las cafeterías de especialidad. Hay que estar atento al llamado (suelen preguntar el nombre, que queda indicado en el tique que llega al barista) y, si el cliente se demora, el encargo queda en la barra de entrega (pocas veces alguien se lleva lo que no le corresponde, pero no hay que dormirse).

Leche, endulzantes y agua. La leche de vaca —es común la denominada «mitad y mitad»— y alguna opción vegetal, el azúcar y el edulcorante, y el agua filtrada están en la zona de autoservicio y son de uso libre. Esta oferta está casi instituida.

Vajilla y residuos. La cerámica es el material preponderante y el uso del vidrio es exiguo. Son escasos los locales de especialidad que usan cartón y, si optan por este material, es compostable. En las cafeterías de especialidad es habitual encontrar contenedores para clasificar los residuos y también bandejas donde colocar la vajilla para lavar. Esta tarea la hacen los consumidores: antes de irse, separan los desechos en el depósito adecuado y luego ubican tazas, vasos y cubiertos en una determinada zona para que el personal retire y limpie.

Listas de recomendaciones y el San Francisco Coffee Festival. Con las páginas especializadas en gastronomía, los blogs de viajes y de cafés, y en las etiquetas de Instagram se pueden armar circuitos variados y de excelente nivel. Abundan las listas de recomendaciones muy bien curadas, tanto en inglés como en español.

En noviembre, se realiza el San Francisco Coffee Festival. En 2022, tendrá lugar la sexta edición con reconocidas marcas y con charlas sobre tostado, sustentabilidad, las historias de los pioneros y lo que se viene («un futuro con sabor a café, en la era de la tecnología del café»).

Café en el hogar y antes de volar. La venta de café en grano o molido es corriente en las cafeterías, con gran estímulo en las suscripciones periódicas que incluyen descuentos y regalos (las grandes cafeterías cuentan con líneas de souvenirs). En los supermercados, las góndolas exhiben diversas marcas locales y nacionales; hay de todo para comprar y la elección resulta un poco engorrosa, pues hay que entender las etiquetas o dejarse llevar por el precio o el interés que despierten los paquetes.

Los tostadores ofrecen café de especialidad instantáneo, una de las últimas innovaciones del segmento, para responder a todas las necesidades cafeteras. El interés por el café de calidad es tal que en el aeropuerto de San Francisco es posible tomar un espresso o comprar granos de Equator, una reconocida marca creada en 1995.

Para cargar un jarro o para tomar en la barra, con mesas pequeñas o comunales, las cafeterías de especialidad de San Francisco prescinden de los clásicos íconos cafeteros y del color marrón. La ambientación trasciende y se centra en otros temas y se amplía la gama cromática. Con o sin música, la polifonía surge de la máquina de café, las tazas y las conversaciones. El espectro cafetero es vasto y exquisito, en la ciudad conviven cafeterías individuales con cadenas locales y nacionales, y en todo momento hay una intención preponderante: servir buen café, sin la atadura del «deber ser», para el disfrute de quien lo consume.

Fuentes:

Alex, S., 2022. Geoff Watts. Coffee, (18), pp.69-73.
San Francisco Travel. URL: https://www.sftravel.com/
Statista – The Statistics Portal. URL: https://www.statista.com/

Un diccionario que revela la jerarquía del café: la última obra de Nicolás Artusi

La última novedad bibliográfica del mundo cafetero llega desde Argentina. Nicolás Artusi, el porteño sommelier de café, acaba de publicar Diccionario del café. La bebida más amada y odiada del mundo de la A a la Z.

Editado por Planeta Argentina en marzo de 2022 y con el mismo formato y diseño que el Manual del café. Guía definitiva para comprar, preparar y tomar (2019), esta nueva obra forma una prometedora colección cafetera.

En julio de 2019, Artusi —que es periodista y que fue distinguido como Personalidad destacada de la cultura de la ciudad de Buenos Aires— visitó Montevideo. Lo trajeron la gestora cultural Laura Inés Martínez (responsable, en aquel momento, de la Librería del Mercado) y Planeta Uruguay. El autor presentó el Manual del café, recorrió cafeterías y contó que estaba trabajando en un libro culinario sobre Italia y Pellegrino Artusi (el padre de la cocina italiana moderna).

Pero llegó la pandemia y todo se alteró. Así que, con muchos espressos y cafeinómano rigor, el autor se propuso compilar un diccionario sobre el café. El libro nació de la «necesidad de completar una biblioteca cafeteril, un anaquel que estaba prácticamente vacío en la literatura gastronómica» (pág. 12) y complementa otras perspectivas ya abordadas por el periodista: la historia de la bebida (Café, de Etiopía a Starbucks, 2014) y el manual.

De tapa dura y con cinta brillante, el libro recoge definiciones sencillas que demuestran la experiencia periodística del autor, la profusa bibliografía que maneja y su conocimiento sobre el tema. ¿Qué términos se pueden encontrar en este diccionario? ¡Los más usuales referidos a la producción, comercialización y servicio del café en el Río de la Plata! También hay algunas personas (los pioneros y los íconos) y las marcas que se convirtieron en palabras genéricas (Aeropress y Chemex, por ejemplo).

El Diccionario del café tiene 276 páginas de diseño primoroso. Los márgenes, la letra, el armado de los párrafos y (¡el interlineado!) permiten que la lectura sea un deleite. Incluye ilustraciones y tablas, y páginas a color (en tonos de verde que maridan a la perfección con el marrón del Manual) como inicio de cada letra.

La obra tiene sabor umami (placentero y de larga duración) y la intensidad de un espresso doble servido en el momento justo.

Obra: Diccionario del café. La bebida más amada y odiada del mundo de la A a la Z
Autor: Nicolás Artusi
Editorial: Planeta Argentina
Año: 2022
Descripción: No ficción

Dos miradas sobre «Violeta», el último libro de Isabel Allende

Reseña publicada en @elmercadouy, 2 de febrero de 2022

El 25 de enero de 2022 se publicó, en español y en inglés en simultáneo, la última novela de Isabel Allende. La escritora latinoamericana, reconocida desde «La casa de los espíritus», su primera obra (1982), es autora de «Violeta», un libro que recoge «un testamento de sentimientos».

Allende, que es la escritora en español más leída en el mundo, a los 80 años sintetiza grandes hechos históricos, guerras y revueltas, enfoques políticos, declives económicos, cambios sociales y, en especial, el surgimiento del feminismo. Lo hace a través de la vida de Violeta y en casi 400 páginas que se leen con avidez.

Violeta, la protagonista, cuenta su historia en referencia a calamidades: terremotos, tsunamis, volcanes que entran en erupción y dos pandemias (la de la gripe española, cuando ella nació, y la del coronavirus, en el final de su vida). También hay amores, engaños, mudanzas y viajes, decepciones, tristezas y muerte. Todo sucede en un país clasista y racista, y muy bello, que tiene «un desierto lunar, las montañas más altas, lagos prístinos, valles de huertos y viñedos, fiordos y glaciares».

Estas descripciones fotográficas recorren la obra con lugares y personajes certeros. De esta manera, la autora fija escenas, revela emociones y hace foco en lo que importa: los sentimientos, los cambios y la fluidez de la vida.

Obra: «Violeta»
Autora: Isabel Allende
Editorial: Penguin Random House, Sudamericana
Año: 2022
Descripción: Ficción. Novela

Reseña publicada en @gabrielacabreracastroman, 7 de febrero de 2022

«Denunciar, informar, educar, proteger, castigar a los culpables, legislar, eso es lo que tenemos que hacer»

El año en el que la gripe española llegó a América Latina, nació una niña que fue educada en su casa, para protegerla de las ideas perniciosas y de las enfermedades. Al tiempo, llegó una institutriz inglesa, con la Enciclopedia Británica y un plan de estudios que incluía gimnasia, ciencia y arte. Una infancia que termina cuando estallan los negocios fraudulentos del padre. Una mudanza a modo de destierro. Un matrimonio conventual, la pasión frenética de los amantes que necesitan la adrenalina para vivir. La política, la economía y la agenda social. Los hijos y la vejez.

Todo eso (y bastante más) sucede en cien años de la vida de Violeta, la protagonista que da nombre al último libro de Isabel Allende. La novela, que se desarrolla entre dos pandemias que afectaron al mundo, narra una vida inusitada, que la autora utiliza para tratar las cuestiones más significativas que involucran a hombres y mujeres.

En especial, en «Violeta» se desarrolla la agenda feminista. El tema surge con el arrojo de una figura, que se atreve a desafiar los valores imperantes. Esta sensibilidad y acción se arraigan y toman fuerza en otros personajes, en hechos y actos.

Las capas que se superponen en torno a los derechos de la mujer son múltiples y en la novela aparecen de manera recurrente. Con timidez al principio y finalmente, en relación con la violencia doméstica, emerge un mensaje contundente: «Denunciar, informar, educar, proteger, castigar a los culpables, legislar, eso es lo que tenemos que hacer […]» (pág. 357).

«Violeta», que se lee cómodamente, puede recorrerse como una historia de vida en la que se conjugan sentimientos, personas y situaciones, pero también es una declaración que nos interpela en torno a otra pandemia.

«La vida contada por un sapiens a un neandertal»: un diálogo sólido, con datos, escenarios y frases memorables

Reseña publicada en @astilleroletras / 26 de abril de 2021

Crédito de imagen: instagram.com/astilleroletras/

Juan José Millás (periodista) y Juan Luis Arsuaga (paleontólogo) son los responsables de un sólido diálogo que, además de dos interlocutores sagaces, incluye datos, escenarios y frases memorables.

A instancias de Millás, los dos recorrieron diferentes sitios para dar cuenta de la vida y la evolución, el pasado y el presente. Mientras Arsuaga explicaba y Millás preguntaba, visitaron el yacimiento de Atapuerca, un mercado, varios parques, una juguetería y hasta un sex shop. Viajaron en auto, en taxi y en metro; cenaron, almorzaron, tomaron café y bebidas espirituosas.

Entre obligaciones, la presentación de un libro o el casamiento de un hijo, conversaron sobre la importancia de los chismes, si existen las especies en la naturaleza, el pie, la grasa y el músculo en el ser humano. Además de las respuestas —claras y comprensibles— que un «sapiens le da a un neandertal», el libro muestra algunas intimidades del periodista y del investigador. Y así, sabemos que Millás llega a los encuentros con treinta minutos de anticipación, que se desespera cuando Arsuaga se distrae y que se pone celoso cuando aparece con invitados; también conocemos ciertas conductas hipocondríacas del paleontólogo y su interés por el deporte.

Con aseveraciones que invitan a tener un lápiz a mano, aprendemos que la evolución no tiene la estructura de un relato y que somos simios bípedos que a temprana edad desarrollamos la manipulación. Estas cuestiones y otras se evidencian en un texto en el que Arsuaga y Millás interpelan con saber y entusiasmo, y siembran frases para guardar.

Cardenal, «Hay Café» y Safari Club de Café agitan las tazas montevideanas

Avanza la vacunación, bajan los casos de coronavirus, se flexibilizan las medidas sanitarias y vuelven las actividades cafeteras en Montevideo. Con el frío del invierno, tan propicio para cafetear, Cardenal y Hay Café festejan su primer aniversario y Safari Club de Café comienza a saborizar las calles.

El lunes 26 de julio, Cardenal Coffee Roasters, la cafetería ubicada en la proa de Pablo de María, Bvar. España y Maldonado, celebra su primer año de vida con una promoción especial: dos bebidas de café al precio de una. Servirán dos granos de la misma finca de Minas Gerais (Brasil): Copete real (variedad Mundo novo) y Oro verde (variedad Catuaí amarillo), ambos tostados por Erik Argueta en Cardenal.

En la zona de Cordón Soho, Cardenal se destaca por un canto elegante. Con trato amable y cafés finamente seleccionados y tostados, la cafetería integra Casa Pastora, un multiespacio que incluye un bazar, una tienda de juegos de mesa y librería y varios locales gastronómicos.


Comenzó a rodar Safari Club de Café, del barista Blas Agustín Falero. Blas propone llevar café de especialidad a diferentes barrios montevideanos en una bici con una gran alforja de madera y mucho estilo. Los recorridos y horarios se anuncian en las historias de la cuenta de Instagram y, además de café en la calle, Blas inaugura talleres.

El primer Workshop de Safari Club de Café será a las 11 h del sábado 31 de julio y versará sobre «todo lo que se necesita saber sobre el café» (orígenes, historias y variedades, entre otros), con exposición de métodos y degustación de granos. Con cupos limitados, en función de los protocolos sanitarios vigentes, quienes tengan interés deben contactarse con @safari.clubdecafe_


El libro Hay Café también está de aniversario y los autores festejan en Macoco, la cafetería del espacio cultural Amazonia (Maldonado 1775). Andrés Amodio, Pablo Corrado y Sabrina Srur invitan a un encuentro con especialistas en café que tendrá lugar el domingo 1.º de agosto. La cita es a las 15 h, con entrada libre, sin reserva y se suspende por lluvia.

En la celebración, Natalia García (barista de Culto Café) mostrará cómo prepara la Aeropress; Mauricio Oliveri (cocinero de República Rotisería) preparará una receta con café y los autores del libro contarán parte del proceso que terminó en la primera obra uruguaya sobre café de especialidad.


Créditos de imágenes: Javier Noceti (1 y 2), @safari.clubdecafe_ (3) y @hay_cafe (4)

La República del café de especialidad, desde «brunch» a copetín

Café de especialidad y lo más tradicional de una rotisería en República, donde se encadenan brunch, almuerzo, merienda, copetín y cena. Sabores intensos con café elegido y tostado por Forajida, los tostadores del este.

Hace ocho años comenzaron las primeras cafeterías de especialidad en el Uruguay; el segmento evolucionó y se consolidó de tal manera que las incorporaciones más recientes ya pueden apartarse de la icónica narrativa. En un principio, esta es necesariamente el canon a través del que cafés, baristas y clientes se nuclean.

El tiempo, la profesionalización y el aprendizaje de los consumidores favorecen la renovación de signos. Así, hoy el café de especialidad en Montevideo y en el interior admite ciertas vueltas iconográficas que no incluyen el color café, el fruto y los granos, el mapa y el espectro de símbolos relacionados. Este fue, entonces, el punto de partida del barista Federico Chafes, del cocinero Mauricio Olivieri y de la pastelera Florencia Tassino al concebir República Rotisería & Café.

Cuando apareció el local —un garage de barrio en el Cordón, muy cerca de Bulevar Artigas— se fijó el relato. Chafes desarrolló el arte junto con la diseñadora Sara Rodríguez (@ssara.sofiaa) y el resultado es un garage ochentoso, con una gráfica en redes de carácter retro y disco. Además de apartarse del arte preponderante de las cafeterías, el local se anima a reivindicar platos vintage y la vajilla tradicional (el vasito facetado sobre plato de acero inoxidable, la soda que acompaña la propuesta).

La carta de República, desarrollada por Olivieri y Tassino, comprende brunch, almuerzo, merienda, copetín y cena. En las mesas, las escenas se encadenan con el café como hilo conductor: quien llega a almorzar termina con un espresso y cuando la elección es el café la tentación se materializa en un sándwich caliente, un superjesuita o un alfajor de chocolate con sal marina.

Desde que abrieron, en pleno enero, el público ha acompañado los platos preparados con honestidad y técnica, en una carta que incorpora novedades. El servicio acompaña. Chafes conversa con los clientes, pregunta y responde, se interesa y se toma el tiempo justo. Saca un espresso con esmero en la Cassadio Undici compacta, mientras cuida los granos de Forajida (Piriápolis), tostados por los extranjeros Janelle Hopman y Charley Woodfine. Dice que los eligió por la amistad forjada con Woodfine, porque Forajida cumple con la trazabilidad, el cuidado de todos los procesos, el trato directo con los productores y por las características que se logran en taza.

«Su perfil de tueste es australiano —explica Chafes—. No es claro, está entre medio y medio alto. Es algo típico de allá, un café con personalidad y cierta complejidad también. En Australia los blends son típicos y Forajida sigue esa tendencia. Me pareció que estaba muy interesante porque es algo distinto. Son del este y tuestan el café en una chacra, en una casa de barro, con una máquina divina que trajeron de Australia y con un tueste de Australia, diseñado por Janelle [que es australiana]».

El espresso es dulzón, cremoso y con notas a chocolate, y las propuestas con leche están cuidadosamente balanceadas. Los blends de Forajida se muestran complejos, pero sin estridencias, y son muy amables al paladar (fácilmente decodificables).

En República, el espectro de sabores es definido, intenso, contrastante. La carta de comidas, bebidas y el café se potencian de «manera inclusiva —explica el barista—. Intentamos responder a los gustos del público. Me gusta cuando estoy por bajar una bandeja a la mesa que tiene un espresso, un pionono, una Coca Cola. Es esa convivencia la que buscamos: la del café de especialidad y lo más tradicional de una rotisería».

República Rotisería & café
Acevedo Díaz 1269. Martes a sábados de 12 a 20 h

Destacada participación de baristas uruguayos en el Concurso Global Coffee Championship 2020

En 2020, la Global Coffee School (GCS) decidió realizar su campeonato anual de barismo de manera virtual debido a la pandemia por coronavirus. Para organizar la nueva contienda, contó con la colaboración de referentes de diversos países, además del aval de Scentone (multinacional especializada en aromas y sabores) y Probat, una firma líder en máquinas de tostado.

En nuestro país, Alicia Radi fue la barista elegida por la GCS como enlace local. Radi, responsable de Cafetto Prado, representa a la Specialty Coffee Association (SCA) y fue la encargada de difundir y coordinar la competencia 2020 que incluyó tres secciones: tostado, creación de bebidas y creación de cócteles.

Los baristas uruguayos podían competir en la segunda categoría y para participar debían producir y enviar un video de hasta cinco minutos, además del análisis sensorial de la bebida. Una vez recibidos los materiales (el plazo venció en noviembre pasado), veinte jueces de diferentes países prepararon las bebidas a partir de las especificaciones detalladas y evaluaron performance, ingredientes, sabor, despliegue y hasta la vestimenta de los participantes.

El 7 de diciembre, la Global Coffee School comunicó los ganadores del torneo de cada país y del internacional. Martín Belveder resultó campeón del Uruguay con el decimocuarto puesto en el mundo; Mariana García logró el segundo lugar local y el puesto número 29 y Álvaro Marichal completó la terna con el lugar 52 en el mundo. Otros dos uruguayos, Mariano Quiroga y Mauricio Viera (cuarto y quinto puesto del campeonato local), obtuvieron medallas de participación.

Los premios llegaron los primeros días de febrero, y la entrega de diplomas y medallas se llevó a cabo de acuerdo a los protocolos sanitarios vigentes. «Nos gustaría hacer una degustación que se podrá realizar cuando se flexibilicen las medidas sanitarias —explicó Radi—. Estamos muy felices y orgullosos del desempeño. Con la consigna “más es menos” los baristas presentaron bebidas simples, bien elaboradas, y tuvieron una presencia purista, sin tanto despliegue. Martín Belveder hizo un cold brew con frutos rojos, Mariana García un orange coffee con café y chocolate belga y Álvaro Marichal un cold brew con sirope de manzanas y leche de almendras».

Para Radi, esta primera participación de baristas uruguayos en el campeonato GCS sienta un precedente. «El país está en el ojo del mundo. Nos buscaron, dijimos que sí a pesar de ser una presentación extraña, y los resultados auguran mucho. Ya tenemos otra invitación de GCS para organizar el campeonato nacional. Lo estamos pensando y es muy probable que salga», adelantó la barista y tostadora.

Martín Belveder
Campeón uruguayo y puesto número 14 en el mundo
Bebida: cold brew con agua tónica y una base de frutos rojos

Desde el ámbito de la Informática, Martín Belveder es un vehemente tomador de café. Su primer curso fue en 2019, en el Instituto Turístico Hotelero del Uruguay (ITHU). Con muchos espressos, libros, artículos y videos, el café fue ocupando más interés y energía y, en 2020, obtuvo el certificado Barista Skills Foundation de la SCA que se realizó en Cafetto Prado.

Entusiasmado por Alicia Radi, se presentó a la competencia con un cold brew, «uno de mis métodos favoritos, ideal para nuestra época del año», explicó Martín. El café macerado en frío de Martín contaba con un detalles estético y funcional importante: dos hielos redondos, uno de agua y otro de café para «mantener la bebida fría y evitar que el trago vaya quedando aguado».

La noticia del lugar obtenido por su desempeño lo desconcertó, pues participar y aprender eran sus únicas expectativas. Con felicidad y más ganas de seguir aprendiendo, Martín confiesa tener varios proyectos en el ambiente cafetero y asegura su participación en próximos campeonatos.

Mariana García
Vicecampeona local y puesto número 29 en el mundo
Bebida: orange coffee con chocolate y crema

Mariana García trabaja como barista en Cafetto Prado; se formó con diversos cursos de la SCA y decidió «participar en la competencia porque la oportunidad era muy buena e inédita. Uruguay nunca había sido convocado a una de las competencias más importantes en el mundo», explicó con ahínco.

Participó en el torneo con una bebida con base en café que además lleva chocolate, naranja y crema. «Está muy buena porque marida muy bien con preparaciones dulces y saladas», agregó la barista. «Hice el video en español y luego lo subtitulé porque era un requisito. No se me da muy bien el inglés, y además pensé que era una buena manera de mostrar nuestro idioma».

El rendimiento obtenido en la GCS 2020 es un reconocimiento a su esmerado trabajo, «pero más allá del resultado, es la experiencia la que cuenta. Ojalá que sigamos teniendo oportunidades así», afirmó Mariana.

Álvaro Marichal
Tercer lugar en el Uruguay, puesto 52 en el mundo
Bebida: cold brew con leche de almendras y jarabe de manzana verde

Álvaro Marichal es médico (cirujano cardíaco) y empezó en el mundo del barismo como cliente de Cafetto Prado. Por su trabajo, visitaba la cafetería con asiduidad; se enteró del curso Barista Skills Foundation de 2017 y se anotó de inmediato. Al año siguiente, hizo los tres cursos del italiano Andrea Onelli.

Con los conocimientos adquiridos y la práctica, su afición cafetera fue tomando otro tenor. «Alicia [Radi] me mandó la información del concurso y le pregunté si no me excedía, ella me conoce y me dio para adelante. Preparé un cold brew con un frozen con leche de almendras y jarabe de manzana verde que preparé en casa. Lo terminé con un topping con gajos de manzana verde y almendras tostadas», detalló Álvaro.

Confiesa que tuvo que filmar muchas veces y que preparó muy bien el discurso porque, si bien maneja el inglés por su profesión, la terminología del barismo es diferente. La elaboración de la bebida también le demandó dedicación; después subió el video, las fotos y el análisis sensorial de la bebida. El resultado lo desconcertó y lo alegró porque el barismo es su válvula de escape.

Mariano Quiroga
Cuarto puesto local
Bebida: espresso con jugo de lima y hielo

Mariano Quiroga se dedica a la venta en una distribuidora de alimentos y el café es su pasatiempo desde hace casi tres años. «Sin demasiadas expectativas, me contacté con Alicia Radi porque un compañero de liceo me dijo que allí había cursos. Me llevé una grata sorpresa al descubrir su pasión y conocimientos. Primero hice el curso de Barista Skills Foundation que me voló la cabeza y después tomé algunos cursos más».

Cafetto Prado publicó la convocatoria de la Global Coffee School a través de las redes sociales y Mariano, siempre atento a las novedades del segmento, se inscribió. «Presenté una bebida fría compuesta por un doble shot, jugo de lima y hielo. Las pruebas las fui haciendo en casa y en Cafetto Prado, donde también hice el vídeo, ya que Alicia ofreció las instalaciones. Quedé muy contento por la experiencia y por el resultado».

Para Mariano, la revancha está servida y espera ser parte de nuevas competencias, piensa «redoblar esfuerzos y tratar de sumar para dejar bien parado a Uruguay».

Mauricio Vieira
Quinto lugar en el ránking uruguayo
Bebida: The Schrödinger, café con té de menta

Además de estudiar Ingeniería Eléctrica, Mauricio Vieira dedica parte de su tiempo a preparar café para su familia y amigos. Llegó al mundo del café de especialidad por invitación de su novia. «Fuimos a una cafetería porque a ella le entusiasmaban los “dibujitos”, el latte art. A partir de ahí, empecé a buscar información y realmente fue un antes y un después», explicó Mauricio.

En julio de 2018, hizo su primer curso (Barista Skills Foundation, SCA) y se enamoró del espresso. Si bien no trabaja como barista, espera poder hacerlo en breve, y mientras tanto aporta al café de especialidad desde otros ámbitos.

«Cuando vi la publicación de Cafetto Prado en Instagram, inmediatamente escribí para tener información y a la velocidad de la luz (o más rápida tal vez), Alicia me respondió. Elegí

The Schrödinger porque quise combinar mi infancia con mi actualidad. Esta bebida tiene café como base principal (que forma parte de mi yo actual) y un té de menta que marcó mi infancia porque me lo preparaba mi abuela todas las noches. ¡Una delicia extremadamente fresca!».

Mauricio confirma que preparar la bebida hasta lograr la extracción perfecta, grabar el video y subir el material a la plataforma le demandó mucho trabajo. Entonces, recibir el resultado «fue una alegría tremenda; la necesitaba expresar y le conté a todos mis amigos y familiares. Me siento honrado de haber participado del primer campeonato en el que Uruguay fue convocado a competir a nivel mundial».

Créditos de imágenes: Martín Belveder (1 y 2); Miryam Leon, Unsplash (3); Álvaro Marichal (4); Vitaliy Rigalovsky, Unsplash (5); Polina Tankilevitch, Pexels (6) y Mike Kenneally, Unsplash (7).

Ranch.uy: métodos, catas y accesorios para baristas

Una tienda especializada en métodos, molinos, tazas y accesorios para baristas. Un espacio dedicado a catas y talleres. Un showroom, venta en línea, atención personalizada, dos puntos de entrega y reparto a domicilio. Estanterías y un catálogo digital dedicado enteramente al café. Todo eso tiene Ranch.uy, una de las últimas novedades del segmento cafetero uruguayo.

«Soluciones para preparar café en el hogar»

Jimena Ruiz Díaz y Rodrigo Ruiz comparten el interés por la gastronomía y, en especial, por el café. En 2020, en pleno avance del coronavirus, comenzó a tomar forma un proyecto que, como pareja, esbozaban desde hacía un tiempo. Así, analizaron el mercado, desarrollaron la idea, buscaron un lugar para el emprendimiento y se mudaron.

De ese proceso (que implicó mucho café), nació Ranch.uy. En web, en redes sociales y en un loft de la Ciudad Vieja que combina practicidad y objetos de diseño, la tienda de métodos creada «no es solo café, sino vivir experiencias en torno al café. A través de un trato especializado, buscamos ofrecer soluciones para preparar, de la mejor manera, café en el hogar. Nos interesa el slow shop, la compra consciente», explica Jimena.

Mientras calienta el agua y pesa el café con esmero en los detalles, Rodrigo agrega: «Desde hace seis años tengo una prensa francesa Bodum. Siempre me gustó la marca y está como el primer día… ¡Es el mismo filtro y funciona perfecto! Eso es justo lo que queremos ofrecer: calidad, permanencia y diseño».

Jimena y Rodrigo «peinaron» el catálogo de Bodum y se dieron el gusto de reunir varios productos de la reconocida marca danesa. El primer embarque de métodos, molinos, jarras, calderas, vasos, jarritos y productos para el té llegó en noviembre pasado.

Una carta atenta que responde las demandas del público

Para el lanzamiento, hicieron una cata a cargo del barista Rony Silveira Silveira y las consultas comenzaron a llegar de inmediato. Al igual que la venta de los productos importados, la respuesta a esa cata fue sorprendente. Rodrigo y Jimena tomaron nota y, de inmediato, ampliaron la carta de productos. «Publicamos las fotos y la gente comenzó a preguntarnos. No teníamos pensado hacer catas, pero vimos que había interés, así que estamos organizando catas con maridajes. La de febrero —que largamos en enero— se vendió en horas, y ya estamos coordinando una para marzo», agregan los emprendedores.

Con calidad y precios accesibles, Jimena y Rodrigo buscan llegar a quienes «quieren mejorar la experiencia cafetera en su casa, a los que quieren iniciarse en el mundo del café y también a los baristas, en especial a los que están comenzando». Además de Bodum, tienen otras marcas y también la cafetera FrankOne (Amor Perfecto) que prepara bebidas en caliente y en frío.

A las diversidad de cafeterías uruguayas que se nutren de experimentados tostadores, se suma esta tienda especializada. Además, los granos de diferentes orígenes, los servicios de suscripción de café, un libro (Hay Café) publicado recientemente y el crecimiento de referentes son una muestra elocuente de un mercado en desarrollo que se profesionaliza cada día más.

Instagram: @ranch.uy) / Web / Ranch Uruguay en Mercado Libre

«Catedrales»: un libro que deja marcas

Reseña publicada en @astilleroletras / 25 de enero de 2021

«Catedrales» fue uno de los libros que me rescató del sopor del confinamiento voluntario que impuso la llegada del coronavirus. Lo elegí como uno de los libros del año y mereció la categoría de regalo —cumpleaños y otras ocasiones— porque es una elocuente declaración de principios sobre el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo.

La novela tiene la fuerza de las estructuras hegemónicas y el pliego pegajoso de las mentiras de familia, las que perduran y buscan ocultarse entre sábanas, toallas y repasadores. Tiene la cadencia adictiva de la novela negra arraigada. Tiene un trote que se acelera porque urge saber y, aunque haya dolor, se impone saber.

Claudia Piñeiro utiliza la ficción y el género policial para describir la sociedad, las costumbres, la religión, el Estado y la dinámica familiar. No faltan el amor y la pasión, y el engorroso entramado de vínculos que se altera ante la muerte sorpresiva y violenta de una adolescente.

La prosa de «Catedrales» es sencilla y directa. Sin florituras, Piñeiro se ubica entre el corazón y la boca del estómago y, sin pedir permiso, coloniza el alma con un elenco de personajes sólidos. La historia incluye escenarios usuales (una parroquia, varias casas de familia, un taller de cerámica) en los que se desarrolla un hecho atroz. La inocencia, la maldad, la fe y la falta de fe están presentes ante el peso de las decisiones tomadas o de la realidad ignorada.

«Catedrales» tiene una trama sin fisuras. El libro deja marcas, ofrece símbolos y alimenta la rebelión frente a lo que está mal.